Profr. Humberto Moreira Valdés: Muy buenas tardes a todas mis compañeras y compañeros maestros.
Quiero agradecer la invitación que se me ha hecho, como Gobernador de Coahuila, como presidente de la Comisión de Educación de la CONAGO; pero principalmente, agradezco con el corazón que se me invite -como maestro- para participar en este Congreso y en este Encuentro de Maestros y Padres de Familia.
Este es un Congreso en el que existen más de un millón de cartas que nuestros niños y nuestras niñas han escrito; y se han esforzado, han platicado en sus casas, han platicado con sus maestros y han entregado a este Encuentro.
Este es un Encuentro donde más de cien mil propuestas de la sociedad civil se entregan a este Congreso, donde se ha trabajado con más de 15 mil documentos, trabajos de compañeras y compañeros maestros.
Una vez más nuestro Sindicato, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación pone el ejemplo: pone el ejemplo al llamar al magisterio, al llamar a los padres de familia, al invitar a las niñas y a los niños y al llamar a la sociedad a que nos demos cuenta de la urgente necesidad que se tiene en México de poder contribuir a mejorar nuestro sistema educativo, a transformar nuestro sistema educativo.
Llama la atención que nuestro Sindicato es precisamente el esfuerzo de una mujer que ha entregado su tiempo, su esfuerzo, su talento, su capacidad y toda su valentía -la Maestra Elba Esther Gordillo Morales- para poner el ejemplo, el ejemplo de diseñar con este esfuerzo lo que sin duda se puede llamar un programa de escuelas sin bardas; donde en la escuela, que es el eje de la transformación de la comunidad, participa el maestro.
Pero participa también, por esta invitación de nuestro Sindicato, el padre de familia, donde el alumno es escuchado, donde todos en la comunidad participamos como eje de la transformación en nuestro eje escolar.
¿Cómo poder terminar con la pobreza si escuchamos discursos y discursos, promesas y promesas, y no vemos ninguna realidad?
¿Cómo podemos realmente transformar la condición de miles de hermanos nuestros, que están anclados en la miseria y el abandono?
La medicina para lograrlo es educar. Esa es la medicina única -que no tiene ninguna variación- para poder lograr realmente salir de la marginación y la pobreza.
Con educación logramos ser productivos pues enseñamos a pescar y no damos el pescado, con educación logramos la movilidad social; nosotros mismos -los maestros, las maestras- en nuestro pasado reciente se encuentran nuestros familiares que salieron de una comunidad rural o no lograron terminar su educación y realizaron un esfuerzo para que nosotros tuviéramos la oportunidad de ser profesores.
Ahí está la mejor evaluación que se puede hacer de la educación, cuando se logra la movilidad social.
Yo quiero decirles que para nosotros será muy importante tener los resultados.
Maestra Elba Esther:
Los resultados de este Congreso, de este Encuentro con Padres de Familia; los resultados que presentaremos en la Conferencia Nacional de Gobernadores como un esfuerzo del Sindicato -lo digo con toda sinceridad- son un ejemplo, para quienes estamos en un orden de gobierno, de qué es lo que se tiene que estar haciendo y cómo ya se debe estar actuando en materia de educación.
Para la CONAGO será muy importante conocer el resultado de este Congreso, poderlo trabajar y juntos poder tomar decisiones.
Muchos fueron los planteamientos, pero yo quisiera tocar uno de ellos, que es la evaluación. Evaluar para mejorar.
Sí, es cierto; sí es cierto que hay que evaluar para mejorar. Pero hay que evaluar las habilidades y destrezas, no solamente medir una parte parcial de los conocimientos; hay que evaluar -sí- pero hay que evaluarnos a todos, no nada más al maestro y al alumno; hay que evaluar al gobierno y hay que evaluar a las secretarías de Educación.
Qué fácil es estar solamente evaluando parcialmente la educación, saber si con un examen, nuestros niños están bien o están mal.
¿Nos hemos puesto a pensar que esas evaluaciones quieren compararnos con países donde los niños tienen una condición social y económica totalmente distinta?
¿Nos hemos puesto a pensar que se lastima a la escuela pública cuando se difunde -sin ninguna otra anotación- que los niños de las escuelas públicas salen mal?
Tratar igual a los desiguales es desigual.
Nuestros niños requieren de desayunos escolares. Pero todos.
Necesitamos evaluar, como gobierno, si estamos logrando resolver el problema de infraestructura en las escuelas; necesitamos evaluar si hemos sido capaces de extender los programas de apoyo que existen.
Necesitamos evaluar si realmente, como gobierno, estamos apostando a la obra más importante, que es la obra educativa; si realmente, como gobierno, estamos abriendo el cajón de nuestro presupuesto y entregando un mejor salario -y más digno- al magisterio. Eso es también lo que tenemos que evaluar.
Porque miren ustedes:
¿Qué es lo que pasa con esas evaluaciones?
Si el niño salió mal, es culpa del maestro; si el niño salió bien, es gracias a que se parece a su abuelo y a la formación que damos en la secretaría.
Vamos evaluando bien, vamos trabajando con este esfuerzo que se hace en el Congreso Nacional de Educación para tomar esa riqueza que es producto del talento y la experiencia de las maestras y los maestros de México.
Vamos tomando ese esfuerzo de los padres de familia, vamos reconociendo -reconociendo públicamente- que quien está empujando realmente la transformación educativa en el país se llama Elba Esther Gordillo Morales.
Lo más sencillo sería que el Sindicato asumiera una posición acotada a defender exclusivamente el derecho de cada compañero y cada compañera. El Sindicato va más allá, el Sindicato va a lograr esa transformación que nos reclama el país.
Yo quiero reconocer ese esfuerzo que se hace por parte de nuestro Sindicato; decirles a todos ustedes lo que hace tiempo, a un grupo de compañeros del Sindicato, les expresé:
“Yo me siento muy orgulloso de ser profesor, de ser hijo de maestros y de ser hermano de maestro”.
Me dicen que si como profesor, me siento orgulloso de haber llegado a ser gobernador y les digo que no; que como gobernador, me siento orgulloso de ser profesor.
Si ustedes no tienen inconveniente, pasaríamos a la declaratoria de clausura:
Siendo las 3 de la tarde con 55 minutos de hoy, 22 de mayo del año 2007, me es grato declarar formalmente clausurados los trabajos del IV Congreso Nacional de Educación y el II Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros, con la seguridad de que las propuestas que aquí se han formulado, transformarán el Sistema Educativo de nuestro país.
¡Muchas felicidades y enhorabuena!
El Moderador: De esta manera, maestras y maestros, llegamos a la conclusión del IV Congreso Nacional de Educación y II Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros.