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Presentación de Conclusiones y Propuestas del IV Congreso Nacional de Educación y II Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros.
22/06/2007


Maestra Elba Esther Gordillo ante el Presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Ciudad de México, Residencia Oficial de los Pinos. 22 de junio de 2007
Ver el video del discurso


Intervención de la Maestra
Elba Esther Gordillo
Durante la entrega de conclusiones del
IV Congreso Nacional de Educación
y del Segundo Encuentro de Padres
de Familia y Maestros.
Junio 22 de 2007.

Lic. Felipe Calderón Hinojosa,
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Lic. Josefina Vázquez Mota,
Secretaria de Educación Pública.

Distinguido Presidium.

Estimados integrantes del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación.

Maestras y maestros.

Señoras y señores.

Señor Presidente:


Hoy acudimos nuevamente con Usted, tal y como lo comprometimos el pasado 22 de mayo, para darle a conocer formalmente los resultados del IV Congreso Nacional de Educación y del Segundo Encuentro de Padres de Familia y Maestros.

Estas son las principales conclusiones a las que llegamos y que hoy proponemos:

  • En el país hay más de 25 millones de niños que viven en situación de pobreza, de ahí que el Sistema Educativo deberá reformularse para hacer frente a esta problemática nacional

El nuevo concepto de Escuela Rural de Tiempo Completo, dirigido a estos niños y en particular a las niñas de comunidades marginadas y de zonas indígenas, tendrá el propósito de verter en la escuela, todos los programas compensatorios de alimentación caliente, vacunación, educación para la salud, educación física y recreación integral, a fin de poner un nuevo simiente de desarrollo personal en esas nuevas generaciones, actualmente sin oportunidades.

Retrasar en al menos 2 años el primer embarazo de esa población joven, abatirá en un 50 por ciento el crecimiento de la población en situación de pobreza y de desventaja económica, y la escuela puede y debe aportar a ello.

En México, quien ha aprobado algún grado de secundaria tiene 24 por ciento más de probabilidad de evitar la pobreza; para el caso de quien cuenta con algún grado de preparatoria o bachillerato, la probabilidad de no ser pobre es de 75 por ciento; pero, si ese joven aprobó algún grado de educación superior, la probabilidad de evitar la pobreza es cercana al 100 por ciento.

  • Con todo y que la cobertura en Educación Primaria se ha casi cumplimentado, todavía más de un millón de niños de entre 4 y 15 años no asisten a la escuela, por lo que el Nuevo Sistema Educativo deberá adecuarse para atender a esta población.
     
    La flexibilización del Sistema Educativo nos permitirá el aprovechamiento del bono demográfico, para que con programas educativos de reforzamiento perfectamente orientados y dirigidos se pueda dar total atención a esta demanda, lo cual nos permitiría aprovechar a casi 10 millones de jóvenes que serán en menos de una década, la base de nuestra población económicamente activa.
  • Si bien el analfabetismo a nivel nacional hoy promedia un 8 por ciento, en el caso de los niños indígenas es de hasta 44 por ciento, con lo cual seguimos fomentando un país desigual, injusto y profundamente in equitativo.

Por ello, el Nuevo Sistema Educativo deberá contar con programas específicos de fomento a la lectura, de cuenta cuentos, de liberación del mercado editorial, y de aprecio a los libros tanto editados tradicionalmente como mediante las nuevas tecnologías de la información, para comenzar a operar en un periodo no mayor a 5 años, so pena de permanecer en el atraso social.

  • Hoy en México hay escuelas de primera y escuelas de segunda; si las escuelas privadas ofrecen un 30 por ciento más de conocimientos promedio en relación con las públicas, el Nuevo Sistema Educativo deberá corregir esta situación.

Por ello, será necesario reformular el modelo educativo para que ya no se base en los tradicionales ciclos, sino que se sustente en facilidades para el aprendizaje, valores humanos y sociales significativos, y en habilidades para el trabajo y la capacitación profesional.

La nueva currícula educativa, deberá hacer uso de la nueva tecnología para transmitir al ritmo casi individualizado del alumno, conocimientos relevantes, actualizados vinculados con la productividad y la economía.

Para lograrlo, proponemos el desarrollo e instauración de programas obligatorios para el aprendizaje de otro idioma, así como de la música y del requerido por la computación.

Proponemos también el intercambio internacional temporal de maestros norteamericanos para la enseñanza del inglés y de mexicanos para la del español.

De no impulsar esta nueva concepción del sistema educativo, México continuará siendo un país de maquila secundaria, con un crecimiento de su Producto Interno Bruto inferior al 3 por cuento anual, lo que se traduciría en el crecimiento del desempleo de casi 500 mil mexicanos por año.

  • Si la deserción escolar sigue siendo un fenómeno a corregir, en la Educación Secundaria alcanza la alarmante cifra del 30 por ciento, por lo que el “sellado” de las fugas del sistema se convierte en uno de los objetivos prioritarios de la equidad educativa.

Por ello, necesitamos que nuestras escuelas estén siempre abiertas, que la flexibilización sea la constante y la construcción de programas de asistencia educativa vía la tecnología de la información, se realice de manera normal.

  • Actualmente, 32 millones de mexicanos tienen una educación inferior al 8 por ciento del promedio nacional, por lo que el capital humano de México tiene un 65 por ciento de conocimientos inferiores en matemáticas, y más del 50 por ciento con problemas para leer y comprender textos, lo cual lo coloca en severa desventaja con referencia al de otras economías emergentes como China, Corea del Sur e Irlanda entre otras.

De ahí, la necesidad de proponernos una educación obligatoria de 15 años, con una nueva organización curricular, y centrada en el aprendizaje.

Con esta meta de educación obligatoria de 15 años, logaríamos duplicar el promedio actual de educación para la población indígena, se duplicaría el número de alumnos concluyendo Primaria y Secundaria, se duplicaría la eficiencia Terminal en Secundaria, y se reduciría en dos terceras partes la deserción escolar en la Educación Básica y Media Superior.
 
Con esa educación obligatoria de 15 años, lograríamos para el año 2030, que 64 millones de mexicanos, sean nuestro capital humano activo, productivo, educado y desarrollado; lo que se convertiría en la mayor fuerza laboral activa y competitiva a nivel global, en la Historia de México.

  • Toda vez que la calidad educativa depende de múltiples factores y no solo de los directamente relacionados con el desempeño maestro-alumno, proponemos la creación de la Norma Oficial Mexicana para la Calidad de la Educación, que sería administrada por la SEP e integrada con un consenso social amplio.

Los factores más importantes a considerar en esta Norma serían:

    • Accesibilidad de la oferta educativa.
    • Infraestructura física disponible.
    • Infraestructura didáctica disponible.
    • Equipamiento didáctico disponible Infraestructura y equipamiento de informática y de comunicación disponible.
    • Recursos asignados para la operación de la oferta educativa.
    • Personal docente disponible.
    • Personal directivo y de apoyo en la oferta educativa disponibles.
    • Tareas desplegadas por el personal docente.
    • Calificación del entorno social de la oferta educativa.
    • Soporte individual del educando.
    • Compromiso demostrable del educando con el hecho educativo.
    • Participación familiar en el proceso educativo del educando.
    • Contenidos referidos a los Exámenes de Calidad Educativa por materia.
  • Toda vez que uno de los factores que más influyen en la calidad de la educación es el referido al nivel de desarrollo humano de la familia, proponemos la reformulación de los Programas de Desarrollo Social, Salud e Ingreso dirigidos a los niños y jóvenes mexicanos, para que dejen de ser programas asistencialistas, y se transformen en verdaderos programas de inversión en capital humano, con metas perfectamente definidas y medibles, que sustituyan al voluntarismo ineficiente y distorsionado de hoy.
     
    El hacer participar a la familia con ventajas y obligaciones en la formación de los hijos, no solo dotará a estos programas de una continuidad y permanencia indispensables, sino que los hará corresponsables del éxito o del fracaso.

En este mismo ámbito, proponemos la ejecución de programas de alimentación, educación física y uso positivo y creativo del tiempo libre que nos permitan combatir la obesidad infantil, el sedentarismo, y la depresión infantil y juvenil, principalmente en las áreas urbanas.

La escuela urbana de tiempo completo, estará dirigida al cumplimiento de estas metas.

  • Pieza central del proceso educativo es y será el maestro; de ahí que su formación, actualización, desarrollo profesional, remuneración y aprecio social, resulten esenciales.
     
    La construcción de un Segundo Piso de Carrera Magisterial, que dote al maestro de conocimientos amplios sobre prácticas pedagógicas aplicables, tecnología de la información, y de la metodología para convertirse en guía y asesor de sistemas de aprendizaje, será central.

Si bien es imprescindible corregir la distorsión en el ingreso del maestro mexicano, que gana 14 veces menos que los que perciben maestros de otros países, esta corrección deberá sustentarse en el incremento evaluable de la calidad de la educación mexicana.

  • Siendo cada vez más evidente la irrupción de la inseguridad, la violencia, el pandillerismo y el narco menudeo en las escuelas, es imprescindible enfrentarlo con políticas certeras y de alto impacto.

El blindar a la escuela pública de estos fenómenos, mediante el fortalecimiento del Programa Escuela Segura, y la profunda transformación de los Consejos Escolares, que en verdad corresponsabilicen a los Directivos, Profesores, Padres de Familia y Alumnos en todo lo que a la escuela se refiere, se torna indispensable.

El concepto de escuela segura deberá extenderse, ya que no solo se trata de vigilar a la escuela, sino de crear, mediante la correcta información, la corresponsabilidad social y el aprecio comunitario por la escuela, un entorno educativo donde los valores humanos y sociales sean la constante.

  • La profunda transformación del Sistema Educativo Nacional que proponemos, habrá de requerir sin duda, de una gran cantidad de recursos financieros, por lo que el financiamiento de la educación requerirá de una serie de políticas públicas de amplio espectro y de gran visión.

En primer lugar, cumplir con el mandato que marca la Ley de entregar a la Educación Pública, vía el Presupuesto de Egresos de la Federación, el 8 por ciento del PIB.

Más allá de la necesidad de fortalecer las finanzas públicas mediante esquemas fiscales responsables, el uso de dichos recursos deberá hacerse de una manera más racional y teniendo claro qué impactos de presente y futuro generarán.

En segundo lugar, reconocer que el federalismo educativo, mediante el cual se administra más del 80 por ciento de los recursos destinados a la educación a través de los gobiernos de los estados, presenta hoy distorsiones que es imprescindible corregir.

La federalización de la educación pública, fue concebida como una vía para acercarle más recursos a la educación, pero haciendo participar de una manera activa a los gobiernos de los estados e incluso a los municipios, lo cual no ha sucedido.

La revisión del estado que guarda la federalización de la educación pública, es un asunto de extrema prioridad y de gran urgencia, ya que estamos cerca de que se convierta en un problema de disputa del poder político.
 
Si bien es imprescindible mantener y fortalecer la gratuidad de la educación pública, tenemos que reconocer que nuevos fenómenos nos presentan retos significativos y oportunidades hacia el futuro.

Hay una gran anarquía en los costos de la educación privada, que es imprescindible normar y corregir, mediante distintas vías, incluso las fiscales, así como lo es reconocer que hay muchos mexicanos que pagan servicios que no consumen y que no obtienen ventaja de ello.

Igualmente, que es imprescindible acercarle más recursos a la escuela pública, generando un nuevo piso de confianza social entre ella y la comunidad, a partir de que cada escuela ejerza su presupuesto, lo cual implica empoderarla, y reducir dramáticamente el enorme costo de la burocracia de la SEP que es a todas luces ineficiente e improductiva.
 
Finalmente, resulta fundamental, trabajar con el Congreso Federal, a efecto de construir presupuestos multianuales destinados a la educación, que nos permitan proponernos metas de mediano y largo plazo, y etiquetar perfectamente el uso e impacto que se pretende lograr con el ejercicio del presupuesto.

Al ponerle al tanto de los resultados y conclusiones a que hemos llegado, Señor Presidente, le solicitamos su apoyo para comenzar a cristalizar las acciones identificadas como necesarias.

En ese sentido, solicitamos del Ejecutivo Federal tres acuerdos en específico:

Primero:

Su apoyo y autorización para integrar la Comisión Nacional de Concertación y Coordinación para la Transformación del Sistema Educativo, misma que se integraría por: la Secretaría de Educación Pública, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Conferencia Nacional de Gobernadores, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y la representación de los Padres de Familia.

La Comisión se haría auxiliar de los grupos de estudio necesarios, y operaría durante los subsecuentes 12 meses con los recursos que el Ejecutivo Federal le asigne, y se aplicaría a la revisión específica de las propuestas que han sido planteadas en los siguientes diez temas:

    1. Normatividad y Reingeniería Institucional.
    2. Carrera Magisterial.
    3. Financiamiento Educativo.
    4. Evaluación Educativa.
    5. Federalismo Educativo.
    6. Contenidos y Métodos Educativos.
    7. Calidad Educativa.
    8. Participación Social.
    9. Políticas Educativas frente a los grandes problemas nacionales.
    10. Medios e Infraestructura Educativa.

Segundo:

Su apoyo y autorización para que el Ejecutivo Federal genere una iniciativa de reformas a la Ley Federal de Metrología y Normalización y a su Reglamento, a fin de incluir como Dependencia Normalizadora, a la Secretaría de Educación Pública a efecto de operar la Norma Mexicana para la Calidad de la Educación.

En consecuencia, solicitamos su anuencia para la conformación de un Comité Consultivo Nacional de Normalización de la Calidad de la Educación en el seno de la Secretaría de Educación Pública.

Tercero:

Su autorización y apoyo para comenzar a construir, junto con la CONAGO y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, una iniciativa de Ley de Gasto e Inversión para el Sistema Educativo Nacional, que parta de la revisión del federalismo educativo, de poder contar con presupuestos de inversión multianuales, así como con un calendario de ejercicio presupuestal ajustado al ciclo escolar Agosto-Julio.

A otros actores fundamentales, como el Poder Legislativo, el Sector Productivo y el Sector Social, también pediremos su compromiso y apoyo para concretar las acciones y lograr los objetivos propuestos.

Señor Presidente:

Me gustaría decirle que hoy concluye el esfuerzo que nos propusimos realizar cuando convocamos al proceso de reflexión que concluyó el pasado 22 de mayo, pero no puedo hacerlo porque la tarea apenas comienza.

Aceptemos entonces que solo logramos la conclusión de una etapa de algo que no tiene fin, que es la construcción del futuro, para lo cual tendremos que desplegar acciones como las que responsablemente sugerimos, y con las que hoy, con orgullo, emoción y decisión, los maestros de México establecemos el más firme compromiso.

Muchas gracias.

Presentación de Conclusiones y Propuestas del IV Congreso Nacional de Educación y II Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros.

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